(Renata Pellegrini)
- No te acerques, ¡fuera! No, por favor, ¡para, para, PARA! -grita Filippo haciendo que me despierte asustada, enciendo la luz de la lámpara que tengo al lado- No papá, por favor, me duele, ¡para! - susurra con la voz entrecortada por el llanto.
Miro su cara sudorosa, su semblante asustado, Filippo empieza a revolverse en la cama, sus brazos le cubren todo el tiempo la cara y el pecho, como si intentara protegerse de algo. Se me estruja el corazón, está llorando mientras tie