(Filippo Valentini)
Después de dos horas, estando seguro de que Renata está profundamente dormida, retiro con cuidado su cabeza de mi pecho, la cambio de lugar con una almohada y Renata juguetea con mi reemplazo.
La noche no terminó como estaba planeado, supuse que traerla a vivir conmigo me haría llegar más rápido a mi objetivo de follármela, pero cada vez que estoy cerca de hundirme en sus carnes, ocurre algo que se interpone y me está volviendo loco, estoy a punto de perder la paciencia, que