94. ¡Maldita seas Noelia!
Marius estaba completamente devastado, no sabía qué hacer ni cómo enfrentarse a lo sucedido, no era un hombre que necesitara a nadie, ni siquiera a su familia, había hecho fortuna lejos de ellos, podría vivir sin problemas y mantener su alto nivel adquisitivo solo con sus clínicas.
Era un hombre que se repuso tras un complicado divorcio y ni siquiera entonces se sintió tan perdido como en ese momento.
No había perdido solo a la mujer de la que estaba enamorado, también a su mejor amigo, sin dud