75. No pierdas más tiempo
Un hombre caminaba a paso acelerado por los pasillos de una gran mansión a las afueras de París, debía informar con urgencia a su dueño del mensaje que acababan de recibir para que le diera la orden y ejecutar el plan.
Entró al despacho y antes de que su jefe le ordenara hablar se tomó la libertad de hacerlo él, sabía cuanto significaba aquella información y que no sería mal recibido por tomarse esa confianza.
—Nuestro informante asegura que el objetivo está de vuelta en París y aterrizará en p