70. Es algo muy personal.
—Pasen, el doctor Lorraine las está esperando. ¿Quieren un café, un té o algo de beber? — preguntó la secretaria y las dos chicas negaron a la vez sin detenerse, caminando juntas hasta la puerta acristalada de la oficina del dueño de la clínica.
Marius se había encargado de poner el corriente a Mathew de todo lo que él había investigado Brigitte, y ambos coincidían en que aquello era muy extraño.
— Bienvenidas chicas — a pesar de ser cordial en ese momento para Marius era algo incómodo que Eloi