Mensaje.
Kelvin estaba en la sala, absorto en su celular cuando Noemí, su hermana menor, entró con una mirada curiosa.
—¿Kelvin? —dijo Noemí, arrugando la frente—. ¿Por qué no le has respondido a Alessia?, te ha estado llamando varias veces, y acaba de llamar al de la casa.
Kelvin suspiró y apartó la mirada de la pantalla.
—Es complicado, Noemí. Alessia y yo… bueno, estamos en medio de algo. No quiero lastimarla, pero tampoco quiero… —Kelvin se detuvo a mitad de frase.
Noemí se sentó a su lado, balancea