Mientras la multitud los empujaba, la cercanía entre Alessia y Kelvin se hacía casi insoportable. La tensión era una llama que consumía el aire entre ellos, junto a la tentación que le producía los labios de Kelvin a Alessia.
Él, con su corazón latiendo a un ritmo frenético, se alejó un paso, rompiendo el hechizo momentáneamente, y creando así un espacio frío y vacío entre ellos.
El rechazo repentino de Kelvin deja a Alessia paralizada en la pista de baile, y su corazón latiendo con fuerza cont