Confusión.
Alessia se quedó sola en su habitación, el eco de las palabras de Kelvin resuenan en su mente. El corazón le late con fuerza, junto con una mezcla de esperanza y miedo.
¿Habrá arriesgado demasiado? ¿Será capaz Kelvin de verla de la misma manera? Se preguntaba Alessia.
La habitación parece más pequeña ahora, como si los muros se cerraran sobre ella. Se sienta en la cama, abrazando sus rodillas, y cierra los ojos. Las emociones la inundan: deseo, incertidumbre, vulnerabilidad. Pero también hay de