Llegamos a la casa odio esto estoy sumamente cansada así que me saque las sandalias apenas cruce la puerta
—Cristina, ¿por qué te sacaste el calzado? —pregunta Mauricio sorprendido
—No los soporto más
—Si quieres te puedo llevar
Yo lo miro incrédula, ¿llevarme? ¿Qué le sucede hoy?
—No gracias
Yo subo las escaleras descalza suelo hacerlo cuando estoy demasiado cansada, lo irónico es que me agota más está clase de galas qué bailar por horas con tacos. Subo a mi habitación, me saco las joyas