Han transcurrido ya dos días desde que nos enteramos de la situación de nuestra madre, y hoy finalmente nos toca visitarla. No he logrado conciliar el sueño en toda la noche, atormentada por pensamientos inquietantes sobre el estado en que la encontraré. Aunque su relación con nosotras no siempre fue la mejor, y su trato a menudo fue frío y distante, ello no significa que no sintamos un afecto profundo por ella. Después de todo, es nuestra madre.
La visita está programada para empezar a la 1 de