En la sala de espera, en el mismo hospital, llena de rabia, parada a mitad del pasillo, pensando en un plan para evitar que nazca este nuevo hijo de Erick y Emily, Gloria enojada de repente camina hasta el consultorio del médico de Emily, haciendo ver a todos que está preocupada e interesada en el asunto de salud de Emily y de la creatura en su estómago.
Con el fin de ver cómo llevar a cabo su plan entro en su consultorio como perra rabiosa.
—Doctor James, ¿puedo hablar con usted?
—Señora Glori