Capítulo 36.
-Deja de hacer eso, te vas a lastimar. – Dijo suavemente el Alfa alias el bastardo.
Yo seguía intentando lastimarlo de gravedad con mis bonitas y cortas uñas. Las lágrimas no paraban de brotar de mis ojos.
-¡Suéltame! ¡¿Por qué no dejaste de pelear con él?! ¡Era jodidamente obvio para todos quién ganaría esa pelea!
-Él seguía atacando. – Dijo tranquilo mientras corría conmigo en brazos hacia la casa de los cachorros.
-¡Y una m****a! – Le grité golpeando su pecho. - ¡Mataste a mi hermano!
Entonce