Mundo ficciónIniciar sesiónElizabeth Collins.
De ninguna manera es como pensé que terminaría mi día.
Ahora lo tengo abrazado a mí y podría jurar que escucho su corazón en un galope desesperado.
—No creo que cambie mucho las cosas si hablamos de eso ahora —susurra en mi oído. No me suelto, permanezco allí rendida con los ojos cerrados. —Pero por lo menos me sentiría en paz diciéndote todo lo que







