Capítulo 53: ¿Un viaje los tres?
Desde el sillón principal, Edmond levantó finalmente la mirada de su café. Los ojos azules del CEO se clavaron directamente sobre el niño.
—Adrien.
Solo dijo su nombre, pero eso bastó para que el pequeño bajara apenas la cabeza.
—Iré a terminar mis tareas.
Amanda, que yacía de pie en una esquina no muy lejana, esperando indicaciones, se acercó inmediatamente al niño, tras una leve mirada de reojo del CEO.
—Venga conmigo, joven Montfort.
Adrien asintió