Capítulo 28: No le mientas a tu esposo.
Capítulo 28: No le mientas a tu esposo.
—¿Su palabra vale tan poco, señorita Delaroche?
Adeline giró apenas el rostro, observándolo por encima del hombro. Esos ojos azules llenos de intensidad… y diversión.
Sabía, por supuesto, que toda su resistencia era inútil, pero no le gustaba que él la controlara constantemente.
Adeline respiró hondo, preparándose para replicar, pero al instante siguiente él ya le había bajado su vestido.
—¡NO! —soltó ella una leve exhalación ante la sorpresa de