Capítulo 147: ¿Ganar la apuesta?
Edmond frunció ligeramente el ceño ante el pedido de Adeline, en ese momento, su expresión se volvió aún más gélida.
—No irás sola.
—Escúchame primero —insistió ella, colocando una mano sobre su pecho con audacia, sintiendo la firmeza de sus músculos bajo la camisa—. Todavía no terminé de hablar…
—Ya escuché suficiente —replicó él, capturando su muñeca con dedos firmes pero sin lastimar, en un gesto decidido que envió un escalofrío por todo el cuerpo de