Capítulo 101: ¿Puedo hacerlo mío?
La mandíbula de Edmond se tensó, un movimiento tan pequeño que casi pasó desapercibido.
—Así fue.
—Y cuando sonríe… —susurró el pianista.
Sébastien volvió a observar a la joven.
Ella seguía hablando con Mónica. Movía las manos al explicar algo, sonreía, gesticulaba… completamente ajena.
—Edi. Entre más la veo, más me parece a Elise. Sé que no la conocí… pero las fotografías, los vídeos que vi de ellos…
Los ojos de Edmond permanecieron fijos sobre su