218. FUERA DE CONTROL
LILIAN:
Le reprocho con rabia bien alto para que todos lo escuchen, con el deseo de abochornarlo, haciendo que las miradas de todos se dirijan a nosotros. La loca Lilian salió aún en contra de mi voluntad. Mi furia es tanta, que veo a Alessandro haciéndome señales, pero no puedo controlarme y sigo insultando a Andy.
—¿Me lo ibas a decir ayer? —río sarcásticamente—. ¿En serio me tienes por la gran tonta del siglo? ¡Seis años, Andy! ¡Seis años y me lo ibas a decir ayer!
—Lili, vamos a hablar en otra parte; todo te lo puedo explicar. Te juro que tengo una explicación y que me vas a entender, bonita. Por favor, te lo ruego, acompáñame, vamos a hablar. Te explicaré todo —insiste, tratando de apoderarse de mis manos, pero le rehúyo.
—¿Qué vas a explicar? ¿Que me engañaste y te reíste de mí por seis largos años? ¡Ahórrate tus palabras, adiós para siempre, Adriano Mancini! —giro y comienzo a alejarme cuando lo escucho.
—Lili, no es así; yo te amo, te amo a ti. Galatea no significa nad