Mundo de ficçãoIniciar sessãoPara Xu Anrong, la noche del día siguiente llegó con más rapidez de lo que le gustaría. Tanto él como Xiaolang estuvieron preparándose con la mayor minuciosidad posible.
Y así, cuando la luna estuvo en lo alto, abandonaron la vieja casa.
Aunque el rostro de Xu AnRong se mantuvo tranquilo por fuera, en el interior de su corazón el miedo y el desconocimiento quemaban con fuerza.
Ya no quería pe







