Mundo de ficçãoIniciar sessão— Vamos a informarle a todos en la cocina — me propone con una sonrisa de oreja a oreja.
— No, no. Espera — lo halo de la mano de la que me lleva tomada — No quiero que se asusten, si les decimos que están aquí, pueden ponerse ansiosos y cometer errores, quiero que sea una noche común y corriente.Alejandro se queda pensativo por un momento — Estoy de acuerdo — entra conmigo a la cocina y me ayuda a sacar los pedidos retrasados que tenemos, anima a los cocineros a agilizar las






