VERA
Mi primer impulso es levantarme como una desquiciada, pero me freno dos segundos, todo esto es mi culpa y solo ruego que Molly no haya dicho nada extraño, todavía tengo mucho que pensar antes de hacer cualquier cosa, como decirle a Morris algo.
Trato de calmarme, porque mi nerviosismo podría delatarme, aunque no, es lógico que este así, un hombre que no conozco, se queda en mi casa y luego está con mi hija, lo mejor es salir gritando como una loca para que Morris se vaya.
Camino a la puerta