JOSHUA MICHAEL
DOS MESES DESPUÉS
Faltaban tres meses para nuestra boda, y la emoción en mi pecho era tan grande que sentía que apenas cabía en mí.
Las cosas estaban empezando a tomar una forma muy real y definitiva. Con la proximidad del gran día, la fase de planificación en solitario terminó y nuestras familias comenzaron a llegar a Nueva York para ayudarnos en la recta final de los preparativos.
Mis padres, Thomas y Martha Michael, fueron los primeros en llegar a la ciudad. Como venían del in