RUBI MONTENEGRO
El día del Baile de Gala de la Fundación Solar llegó. Desde nuestra "charla" en el comedor, Ares y yo intercambiamos apenas el mínimo necesario de palabras cuando necesité preguntar cosas relacionadas con el evento. Parecía estar planeando algo, y eso me ponía nerviosa.
A media tarde, mientras intentaba relajarme leyendo un libro, Mary tocó a la puerta de mi habitación.
— ¿Niña Rubi? Llegó una entrega del señor Ares para usted.
Entró empujando un carrito con una caja enorme, bla