RUBI MONTENEGRO
El choque duró solo unos segundos. La sensación de sus labios, exigentes y arrogantes, intentó despertar un recuerdo antiguo de la Rubi que soñaba con ese momento. La chica ingenua que soñaba con un primer beso perfecto. Pero esa Rubi estaba muerta y ese beso estaba demasiado lejos de la perfección.
De todos los sentimientos que pensé que tendría en este momento, jamás imaginé que sería algo desagradable. Sin embargo, el sentimiento que prevalecía era: repulsión.
Con toda la fue