La puerta de la mansión se abrió y con fuertes ruido de los tacones alerto a casi todos en la casa incluida Arianne supo que ella estaba de nuevo; Nicoll no era silenciosa reía y llamaba a Malcolm apenas cruzo el dintel, cargaba unas bolsas de regalo para callar su culpa.
Era lo único que le quedaba, estaba angustiada por su carrera, parecía que estaba llegando a su fin cuando era su momento de gloria, si Malcolm pudiera ver le diría lo hermosa que estaba y eso le quitaría las preocupaciones.
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