Subió a la cama, Malcolm la observo, apenas prestaba atención a su atuendo, esa fina blusa de satén brillante con encaje sobre el escote y esos diminutos shorts, en una pose sensual, una pierna estira y otra flexionada recargada sobre la otra, sus manos sobre la cama individual observándolo con una mirada inquieta, y una boca entre abierta. La devoro cada centímetro de su piel con la mirada.
Sonrió cerrando los ojos y gritando la cara a un lado, volvió a verla, pequitas sabia seducir a los homb