Las noches en aquella casa tan grande eran muy tranquila, Arianne estaba acostumbrada al barullo de los vecinos, golpes venidos de los apartamento de alado o de arriba, aquí era tan silencio que asustaba si un alfiler caía al suelo.
La mesa estaba preparada con platos de porcelana, y una fila interminable de cubiertos. Varias copas transparentes y un hermoso centro florar en la mesa. Después de ver a Erick la comunicación entre ellos fue nula, al menos tenían comunicación visual.
Y Malcolm es