Era una niña de diecisiete años, inexperta sin trabajo, sin estudios, mantener a una niña era difícil y costoso, pagar por una abogado para pelear por su custodia era imposible. La observaba dormida entre sus delgados y pálidos brazos.
Cuestionándose si hacia lo correcto al aferrarse a mantenerla a su lado, consiente que no tenía manera de darle una vida estable.
Karola entro cuando todo estaba en silencio, se colocó por detrás de ella y comenzó a acariciar su cabello, Lizzy se limpio los ojos,