Nos sentamos en la mesa más cerca del parque de juegos para así poder vigilar a Gariel y Demian quienes apenas entraron pidieron permiso para poder irse a jugar en los juegos, Francis le sonrió a un hijo antes de decirle que fuera pero que tuviera cuidado y este marcho rumbo a el tobogán.
—¿Puedo ir mamá? —sonrío ante su rostro suplicante antes de asentir.
—Si, puedes ir pero ten cuidado —el salta emocionado pero no va directamente a los juegos ya que se queda parado esperando algo, frunzo el c