Lucía
Corro de regreso a casa con ganas de llorar, paso una mano por mi rostro para limpiar mis lágrimas y me dejo caer en el sofá de mi casa. Me doy cuenta de que mi hermano se ha marchado, la casa cae sobre mi cabeza con la soledad atronadora que puedo ver ahora.
Me doy cuenta de la nota que está sobre la mesa del café frente al sofá. La tomo en mis manos temblando para leer las letras en el papel. Tardo unos minutos en calmarme lo suficiente como para poder entender lo que dice la nota de mi