Roger
Hago mis manos un puño para no tocarla, trago grueso mientras la mujer frente a mí me mira con necesidad, con ardor y con algo que incluso yo puedo sentir bajo mi carne, incluso si no es bueno, el olor de los óleos y la pintura se mezcla con ese aroma floral que estoy más que seguro les robó a las flores de su invernadero.
No puedo hablar, no puedo moverme y no quiero irme a ningún lugar, lo que dije sobre las fotos es verdad. Siempre que veo algo hermoso, algo único quiero capturarlo en