Llevaban un mes en la misma situación, entregando sus cuerpos mutuamente y peleando porque ninguno quería ceder en cuanto a la venta del local.
No presiono más, sabiendo que Lancaster por arte de magia había desistido de comprar el lugar, ahora el maldito solo estaba dedicado a hacer caer sus ventas con una campaña de desprestigio hacia la moda rápida, algo de lo que él también era participé y uno de los pioneros.
En el poco tiempo Maite lograba llevarlo al límite con su carácter y aunque nunca