Para Maite era difícil estar en cama, estaba acostumbrada a moverse y lo que sería un fin de semana de mucha acción se convirtió en una semana de restricciones y reglas, impuestas por Killiom ¡claro está, el dictador! Pensó tristemente en los pequeños, aunque quería a ese hombre con locura no podía negar que era un hombre demasiado serio, le faltaba picante, chispa, algo que le motivará o le hiciese sacar un carácter más alegré.
Pensó en la mujer que siempre estaba detrás de él, no había encon