Una atmósfera lúgubre llenó el frente de la unidad de cuidados intensivos de un hospital coreano.
Los guardaespaldas montaban guardia cerca para evitar la entrada de los periodistas, y Avery y Damián estaban en el pasillo frente a la sala de espera.
James, inconsciente de la situación actual, estaba mirando televisión en la sala de espera con su guardaespaldas.
Hace una hora, Damián recibió una llamada de Rubén informándole que Amanda se había desmayado en casa.
Al enterarse de que lo iban a