APov Samantha.
Siento una mano recorrer mi columna, bajar por ella y posarse en mi cintura, para luego llevarme hasta él. Reconozco su loción, mezclado con crema de afeitar y shampoo de Chanel, además de que su mero toque para mí es como si lanzarán doscientos voltios de corriente por mi ser, además, que el: "buenas noches gatita" me hacen empapar las bragas en cuestión de segundos.
«Santa virgen del orgasmo no me hagas pecar está vez»
Me giro despacio al mismo momento que quito la mano que mal