Después del inesperado intercambio de palabras entre Ashley y Angelo, la tensión en la sala se intensificó con la llegada de Débora. La mujer, con una actitud desdeñosa, se acercó con una mirada de desprecio hacia Ashley.
—No creo que ese niño sea mi nieto—declaró con insolencia, lanzando un claro insulto a la joven.
Ashley, molesta ante su insinuación y las constantes artimañas de exsuegra, respondió:
—Si no cree que es su nieto, ¿entonces por qué quería quitármelo?
Débora, sin poder disimul