Esa mañana, parecía un día normal, excepto por el hecho de que al entrar a su baño algo le esperaba inesperado.
Ashley se quedó helada al ver la nota en una de las repisas.
«¿Cómo había llegado eso ahí?», se preguntó al tomarla entre sus manos.
Las letras eran recortes de periódicos que formaban un mensaje escalofriante: "Ahora vienes tú", decía el papel. Un escalofrío recorrió su espalda mientras leía las palabras una y otra vez. La sola idea de que alguien hubiese tenido acceso a su baño,