—¿Siguiente Luna? —una voz aguda y contenciosa golpeó mis tímpanos a pesar de los vítores de los miembros de la manada, y así, mi primer oponente, que no podía ocultar su odio, dio un paso al frente, de pie con confianza y la cabeza en alto.
—Creo que ese título no le pertenece. — Declaró, sus ojos ámbar perforando mi cráneo antes de cambiar entre el alfa Jarrett y Luna Cynthia—. Es el derecho de nacimiento de...
—Ahora no es el momento, Alex —lo regañó el Alfa Jarrett, pero eso no apagó la lla