Principe Kyle;
Un nudo gigante me dejó con la lengua trabada.
Todas las miradas se volvieron hacia la tía Susanna, pero aun así no podía respirar.
Todos me habían estado mirando desde que empezó el desayuno; la única vez que su atención se desvió, seguí sin poder exhalar con alivio.
En cambio, me quedé paralizado, mis ojos luchando por enfocarse mientras mi corazón latía con fuerza.
"No parece enojada, Kyle", murmuró Rio en mi cabeza, animándome a mirar a la tía Susan.
De verdad, tenía una pe