Debido al miedo en mi corazón, no pude dormir profundamente, pero cuando lo hice, no duró ni una hora. Me senté de golpe y, en cuanto me di cuenta de que era de mañana, me giré pará despertar a Rastus.
«Ya ha dormido suficiente…»
Sin embargo, Rastus no estaba en la cama cuando me giré para despertarlo.
Puedo decir con seguridad que hoy fue la primera vez que a pesar de despertar con la cama vacía no me senti vacía.
Esta fue la primera vez que me alegré de que Rastus me dejara en la cama antes q