AGNES;
Mi primera acción consciente fue inhalar profundamente, lo que irritó mis pulmones y comencé a toser. La sequedad de mi garganta despertó mi curiosidad y me encontré abriendo los párpados.
El brillo repentino que atacó mis ojos obligó a mis párpados a ir en contra de la orden de mi cerebro.
Me sentí como si me hubiera fracturado todos mis huesos y...
¡El auto!
Jadeé al darme cuenta de que efectivamente había pasado.
Mis cachorros...
El pensamiento de mis hijos inundó mi mente y l