Cuando se acabó el horario laboral, James fue a su casa para ir a buscar a sus padres quienes ya estaban arreglados y se les notaba muy serios.
- Padre, madre.
- Ya estás aquí – índico Victoria buscando sonar relajada.
- ¿Listos? – les preguntó al verlos sentados en la sala con el ceño fruncido.
- Si – dijo Michael ayudando a su esposa a colocarse de pie.
James sonrió de forma forzada mientras se acercaba para ayudarlos a andar y así ir al automóvil que los llevaría al restaurante.
Al llegar al