Capítulo 37: Calma

Al salir de la oficina Elizabeth lo llamo, ya que estaba preocupada porque él no le habia llamado y era lógico que James ya estuviera ansioso de saber si “ya habia encontrado alguna pista”.

Al subir a su automóvil busco llamarlo y al primer tono su llamada fue contestada.

- Primor, mi hermosura ¿y ese milagro que me llamas?

- No exageres.

- Perdón Eli, es que estoy emocionado de que tú me hables primero, pero imagino que me llamas por culpa de tu James ¿verdad?

- Obviamente, aun no me has dicho
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Anielka Urrutiame encanta esta historia
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