Aun con algunas dudas los días pasaron dando paso al viernes, donde por obvias razones James no fue a comer ya que iría con ellos en la tarde.
Lo cual de cierta forma fue bueno porque Charlotte era un manojo de nervios ya que era su primera cita… una cosa era darse besos, pero ya una cita… realmente no sabía qué hacer en esos casos o cómo comportarse.
Ese día cerro un poco más temprano el local para subir a arreglarse y estar lista, porque James quedo de pasar por ellos a las 7.
- Que me pondré