Hans le estaba diciendo que sentía más por ella de lo que pensaba, estaba completamente en shock en su habitación, quizás eso le estaba pasando un poco de factura, no sabía que pensar al respeto de lo que estaba pasando.
— ¿Tania? — le preguntó al otro lado de la puerta, esta había decidido huir, estaba claro de que era algo que no se esperaba.
— ¿Qué quieres? — le preguntó esta, estaba molesta, pues su gato era el menos implicado en sus problemas y el único que había recibido la descarga de en