Cap. 4 Un trabajo muy… inquietante
—¿Has estado en Grecia?
—No…
—¿Australia?
—No, no he viajado mucho.
—Entonces me equivoqué.
El corazón de Dafne se aquietó y respiró aliviada y él comentó:
—Siento que te conozco, pero no recuerdo de donde.
—Mi rostro es común…
Lauren la miró de soslayo y no tenía un rostro común, era bella, muy bella, como una preciosa muñeca.
Llegaron al restaurante Ícaro, tenía el monograma del sol y la M en medio.
—Montessori Ícaro es un restaurante que se caracteriza por sus entradas con platillos netament