Cap. 27 La verdad sobre Bruno
Lauren salía del consultorio con el brazo vendado y las manos también, vio a Florentino hablando con la policía y supuso que rindiendo declaraciones sobre lo pasado, su padre llegó en esos momentos:
—Mio figlio, benedetto tra i viventi.
(hijo mío, bendito entre los vivientes)
—Padre, ¿cómo está Bruno?
Su padre le refirió:
—Está bien, asustado, un poco golpeado, pero bien.
—¿Quién era ese tipo?
—No lo sé, lo tomaron preso, nos dirán después.
Entonces dijo nervioso:
—Necesito ver a Bruno.