C96-TE AMO, MATEO
Esa noche, Mateo llegó a la mansión sin avisar. No había llamado antes, simplemente necesitaba verla después de todo lo ocurrido.
Harold le abrió la puerta con una sonrisa cómplice.
—La señora está en el estudio, señor. Lo ha estado esperando.
Mateo asintió, sintiendo cómo su corazón se aceleraba con cada paso que daba por el pasillo. Cuando llegó a la puerta del estudio, dudó un momento antes de llamar.
¿Qué le diría? ¿Cómo explicaría todo lo que había hecho?
Respiró hondo y