C73-NADIE HA PASADO POR MI CAMA.
C73-NADIE HA PASADO POR MI CAMA.
—¿Recuerdas lo que te dije en el hospital? —preguntó, mirándola directamente a los ojos—. Te advertí que la próxima vez no iba a parar y... esta es la próxima vez, Aurora.
El Maserati arrancó con un chirrido de neumáticos y Angelo condujo como si el diablo lo persiguiera, zigzagueando entre el tráfico londinense, tomando curvas cerradas sin reducir la velocidad.
Aurora se aferró al asiento, con el corazón latiéndole en la garganta.
—¡Estás loco! ¡Nos vas a matar