C103- MI NIÑA...
C103- MI NIÑA...
La sonrisa de Adelina se desvaneció lentamente, su rostro envejecido palideció y sus manos arrugadas se aferraron a la manta sobre sus piernas.
—¿Quién... quién te ha dicho...? —balbuceó.
—Eso no importa.
Aurora dio un paso hacia ella, sosteniendo el sobre como un arma. Y sus ojos, idénticos a los de su madre, brillaban con una mezcla de dolor y furia.
—Lo que importa es que me mentiste. Me engañaste todos estos años. Me ocultaste la verdad a tu conveniencia y me vendis